1. Visita odontológica preventiva
Idealmente, debe realizarse al menos 15 días antes del inicio del tratamiento.
– Se evalúa el estado general de la boca.
– Se eliminan focos infecciosos.
– Se realiza una limpieza profesional suave.
– Se aplica barniz de flúor para fortalecer el esmalte.
Pero si el paciente ya ha empezado el tratamiento ,también tenemos herramientas de ayuda, hay una amplia información que proporcionarle.
Esta visita no es solo técnica: es una oportunidad para explicar, escuchar, calmar temores y empoderar al paciente.

2. Enseñanza de higiene adaptada
– Se enseña una técnica de cepillado suave, con cepillo de filamentos blandos.
– Se recomienda una pasta fluorada con baja abrasividad, acción humectante y xilitol.
– Se adapta la higiene interdental según el estado gingival y plaquetario.
El objetivo no es la perfección, sino la constancia y el confort. Cada gesto cuenta

3. Cuidado de prótesis
– Las prótesis removibles deben limpiarse y desinfectarse a diario.
– Si hay mucositis o dolor hay que ayudarle a gestionar su uso, es importante que pueda comer bien, pero adaptar los recursos para que el uso de esta no sea perjudicial en unos días
– Se puede aplicar gel hidratante en la superficie interna para aliviar la mucosa, anestésicos…
La prótesis no debe convertirse en un obstáculo, sino en un aliado bien cuidado.

4. Hidratación y alivio
– Se recomienda el uso de geles con vitamina E, ácido hialurónico o pantenol.
– Se puede aplicar saliva artificial o cristales de xilitol.
– Se aconseja beber agua frecuentemente, evitar alcohol y tabaco.
La hidratación es clave para prevenir lesiones y mejorar el confort oral.
5. Recomendaciones nutricionales suaves
– Evitar alimentos muy calientes, ácidos, crujientes o condimentados.
– Priorizar caldos, cremas, frutas cocidas, infusiones suaves.
– Escuchar al cuerpo: cada paciente tiene su propio ritmo y tolerancia.
La alimentación también es parte del cuidado emocional. Comer debe seguir siendo un acto de placer y nutrición.
1. Escucha sin juicio
Durante el tratamiento, el paciente puede experimentar miedo, frustración, tristeza o agotamiento. Escuchar sin corregir, sin minimizar, sin interrumpir, es ofrecer un espacio seguro donde esas emociones pueden existir.
“¿Cómo estás hoy?” puede ser más terapéutico que cualquier técnica.
2. Adaptar la higiene oral con sensibilidad
– Si hay mucositis o dolor, se puede usar un hisopo humedecido en lugar del cepillo.
– Las pastas deben ser suaves, sin irritantes, con efecto humectante.
– Los enjuagues deben ser sin alcohol, con ingredientes calmantes como CPC o clorhexidina.
– Las prótesis removibles deben limpiarse con delicadeza y retirarse si causan molestias.
Cada gesto debe adaptarse al estado físico y emocional del paciente. La higiene no debe doler: debe aliviar.
3. Hidratación constante
La sequedad bucal es frecuente. Recomendaciones clave:
– Beber agua en pequeños sorbos durante el día.
– Usar saliva artificial o geles hidratantes con ácido hialurónico o vitamina E.
– Caramelos de Xilitol tipo cristal que usados diariamente corrigen o disminuyen la sequedad de la cavidad oral. Evitar alcohol, tabaco y alimentos muy salados o secos.
La hidratación es alivio. Es confort. Es cuidado.
4. Nutrición que reconforta
– Priorizar alimentos suaves, templados, hidratantes.
– Evitar lo muy caliente, ácido, crujiente o condimentado.
– Ofrecer caldos, cremas, frutas cocidas, infusiones suaves.
– Escuchar al cuerpo: cada día es distinto.
Comer debe seguir siendo un acto de placer, no una batalla.
5. Presencia emocional
A veces, no hay nada que decir. Solo estar.
– Acompañar en silencio, sostener la mirada.
– Ofrecer contacto si el paciente lo desea.
– Validar emociones sin intentar cambiarlas.
La presencia es medicina. Es vínculo. Es humanidad.
Contacto:
info@protocoloelena.com
Guía de Bolsillo
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